viernes, 20 de marzo de 2009

SUNSET BOULEVARD (El Crepúsculo de los dioses)


Sí, esto es Sunset boulevard, Los Ángeles, California. Son alrededor de las cinco de la madrugada. Es la brigada de homicidios, completada con detectives y periodistas. Han informado de un asesinato en una de esas enormes casas de la manzana diez mil. Podrá leerse en las ediciones de la noche, lo dirán por la radio y se verá en televisión porque una vieja estrella está implicada, una gran estrella. Pero antes de que lo oigan tergiversado y magnificado, antes de que los columnistas de Hollywood comiencen a escribir, quizás quieran ver los hechos, los verdaderos. Si es así, han elegido bien.
Ya ven que se ha encontrado el cuerpo de un hombre flotando en la piscina de la mansión, con dos tiros en la espalda y uno en el estómago. Nadie importante, un simple escritor de guiones, con un par de películas de segunda clase en su haber. Pobre tipo, siempre quiso una piscina, bueno al final consiguió una, solo que el precio resultó ser un poco alto.
Retrocedamos unos seis meses, hasta el día en que todo empezó, vivía en un apartamento en Franklin Eibar, las cosas iban mal, hacía tiempo que no trabajaba para ningún estudio. Me dedicaba a escribir guiones, dos por semana. Pero había perdido la imaginación, quizás no fuesen muy originales, quizás lo fuesen demasiado, todo lo que sea, es que no se vendían.


Seguramente este inicio que hoy os transcribo, sea uno de los mejores de la historia de este arte apasionado. No sé con certeza, ni me atrevo a afirmar de forma tan rotunda, si es o no es de los mejores comienzos, pero de lo que sí estoy seguro, es que fue sorprendente e impactante como ningún otro. También hay que resaltar que cuando este film saltó a las grandes pantallas, el cine vivía otra época, brillaba por su puro público y su sencillez exquisita en todos sus aspectos.

Comienza el largo y se escucha a Joe Gillis (Willian Holden) narrándonos con tremenda sátira e ironía a raudales, su historia contada por él mismo en tercera persona, un protagonista asesinado, flotando en una piscina, ridiculizando a su propio personaje y justificando en cierta medida a esa gran estrella de cine del ayer.

Si el comienzo supera todas nuestras expectativas, el desarrollo no es ni mucho menos desechable. En ese nudo vivimos una historia perturbada y decadente de una diva del cine mudo de Hollywood, ya olvidaba, Norma Desmond. Esta diva fue relegada por el surgimiento del nuevo cine sonoro. La actriz que interpreta a Norma es Gloria Swanson (actriz de cine mudo que por suerte se adaptó sin ningún tipo de problemas al cine sonoro). La amargura que desprende este personaje es la trama reflexiva de la película, así como la relación tenebrosa que mantiene con Max el mayordomo y su amistad amorosa e interesada por parte de Gillis. Dicha trama reflexiva nos muestra que la gloria es tan etérea e incontrolable como la vida en si.

A destacar un personaje importantísimo en la trama, el de Max el mayordomo. Es al mismo tiempo su mayor valedor y su mayor enemigo, pues es quien realmente la tiene engañada con un mas que improbable regreso a las pantallas. Él, sin quererlo quizás, la hunde más en la miseria, y el hecho de que en la vida real, Stronheim (Max) fuera el director que más dirigió a Swanson le añade más morbo a la situación.

En definitiva, Wilder orquestó una maravillosa venganza contra todos aquellos productores y cineastas que él aborrecía, por considerarse artistas cuando lo que únicamente hacían, según él, era poner el dinero y mandar, cuando no tenían ni puñetera idea de cine.

Una curiosidad de las muchas que rodean a este film: El crepúsculo de los dioses tuvo un pase privado previo a su distribución. Es lo natural. Louis B. Mayer, el jefazo de la Metro, se acercó a Wilder y le espetó: " Usted, cabrón bastardo, ha desprestigiado a la industria del cine. La ha arrastrado por el lodo. Ha mordido la mano que le convirtió en alguien y que además le dio de comer. Deberían alquitranarle, emplumarle y arrojarlo del país.". Wilder sólo le respondió: "Que te jodan".Otra: La idea primera de Wilder era hacer que la película comenzase con el cuerpo de Joe Gillis en el mortuorio, debajo de la sábana,... hablando. Fue convencido por parte de Buckett, su alter-ego en la escritura, que aquello iba a hacer que todo fuese tomado a chacota.Addenda o posdata o lo que faltaba: sólo por la imponente bajada de Gloria Swanson por la escalinata cuando va a ser detenida vale la pena la película. Esa imagen perdura en la memoria de este escritor como el cielo azul o como la luna recortada en los tejados de mi casa. Sabemos, encima, que ha matado quizá para que por última vez los focos la miren y los flashes de los periodistas parpadeen como balas. Leí que todos los reporteros de esa escena no eran actores, sino reporteros auténticos.

Norma, estás bien... si no pretendes aparentar 25 años.

PS: Resaltar que nunca un título en español fue tan hermoso. No dejen de ver esta obra maestra y a todo los que todavía no gozan de tal privilegio, por favor no perdérosla.





1 comentario:

  1. Este es el enlace de "El Crepúsculo de los dioses", por si os apetece visionarla o revisionarla. SALUDOS.

    http://www.estrenosonline.org/el-crepusculo-de-los-dioses-mega/

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